Nuestro cuerpo necesita dormir
Es un hecho que dormir es esencial para mantener nuestra salud física y psicológica. Todos sabemos lo difícil que puede resultar nuestra vida cotidiana cuando no dormimos lo suficiente o lo suficientemente bien.
El sueño es una situación fisiológica de desconexión reversible del medio externo, regulada por el ritmo circadiano.
Los patrones de sueño normales consisten en una mezcla de dos tipos de sueño: el sueño REM (o sueño en el que se sueña) y el sueño no-REM. Ambos son necesarios. Mientras que el sueño REM se relaciona con la mejora de nuestras funciones cognitivas, sensoriales y emocionales (memoria reciente y recuerdos, espacio-tiempo, respuesta sensorial, gestión sentimental, etc.), el sueño no-REM permite la reparación de tejidos, “refresca” nuestro sistema inmune y “recarga” nuestras células cerebrales y musculares preparándolas para la acción en el nuevo día.
Diferencias entre dormir mal, problemas del sueño e insomnio
Es importante saber diferenciar cuándo se trata de un sueño poco eficaz y reparador –a lo que llamaríamos «dormir mal»–, y cuándo se trata de problemas del sueño.
Para dormir mejor es recomendable seguir estas medidas de higiene del sueño (que te explico en este otro post) y que aplicadas adecuadamente pueden evitar muchos tratamientos farmacológicos.
Los transtornos del sueño implican cualquier tipo de dificultad relacionada con el sueño, incluyendo:
- dificultad para conciliar el sueño (insomnio)
- dificultad para permanecer dormido (también es insomnio)
- quedarse dormido en momentos inapropiados del día (hipersomnia)
- tener lapsos excesivos de sueño total
- conductas anormales relacionadas con el sueño (parasomnias)
El tratamiento farmacológico de los trastornos del sueño puede consistir en medicamentos antihistamínicos y fitoterapia, siempre y cuando sea durante un período de tiempo no superior a un mes.
Resulta curioso que, sin ser una enfermedad grave, un 96% de los pacientes que padecen trastornos del sueño temporales se medican, siendo además muy alto el porcentaje de ellos que lo hacen por su propia cuenta (automedicación). Esto es una prueba del desconocimiento general por parte de la población de las medidas de higiene del sueño (que te explico en este otro post) y que, aplicadas adecuadamente, podrían evitar hasta un 62% de estos tratamientos.
Cuando ni las medidas higiénicas del sueño ni el tratamiento de primera línea no es suficientemente eficaz para proporcionar un sueño y descanso efectivo para la persona, el tratamiento puede continuarse con la prescripción de medicamentos hipnóticos benzodiacepínicos (de corta o media duración de acción), hipnóticos no benzodiacepínicos o antidepresivos sedantes, siempre bajo la indicación y seguimiento de un profesional de la salud.
El insomnio
De todos los anteriormente mencionados, el insomnio es el trastorno del sueño más frecuente entre la población. Podríamos definirlo como la dificultad o incapacidad para dormir o la falta total de sueño, ya sea en el momento de conciliar el sueño, de mantenerlo o de despertar demasiado pronto sin posibilidad de volverse a dormir.
Numerosos estudios epidemiológicos realizados sobre el insomnio han permitido concluir que aproximadamente un tercio de la población padece insomnio. La mayor parte de estas personas son tratadas con benzodiacepinas (hipnóticos), y entre estos pacientes se ha detectado un elevado porcentaje de problemas relacionados con la medicación (PMR), debidos al mal uso y al abuso de estos medicamentos. A modo de ejemplo, un 63% de los casos, desconoce durante cuánto tiempo debe tomar la medicación, por lo que los tratamientos se prolongan en el tiempo de forma incontrolada e injustificada.
Las causas del insomnio
La depresión, la ansiedad y el estrés son, sin duda, las principales causas del insomnio.
Sin embargo, el insomnio también puede ser un síntoma secundario a otras enfermedades crónicas, como:
- Las que causan dolor crónico (constante), como la artritis, artrosis, esclerosis multiple, fibromialgia, etc.
- Los trastornos que se manifiestan con dolores de cabeza, como la migraña.
- Los que producen dificultad para respirar, como el asma y la insuficiencia cardíaca.
- Una tiroides demasiado activa: hipertiroidismo.
- Los trastornos gastrointestinales, como la acidez gástrica y dispepsia.
- Los accidentes cerebrovasculares.
- Los trastornos del sueño, como el síndrome de las piernas inquietas.
- Los problemas respiratorios al dormir: ronquidos, apnea del sueño.
- Los efectos de los cambios hormonales que ocurren durante la perimenopausia.
- El sobrepeso y la obesidad, que pueden ser causa de apnea del sueño y otros problemas respiratorios al dormir.
Lo ideal sería tratar de solucionar estas enfermedades primero hasta conseguir que fuesen estables; de esta manera tendríamos más probabilidad de solucionar el insomnio más rápidamente que si se trata el insomnio de forma aislada al tratamiento de la enfermedad que lo provoca.
El insomnio tiene consecuencias
Dormir poco y mal de forma continua durante largos períodos de tiempo puede afectar las funciones cerebrales y produce fatiga, problemas de memoria, irritabilidad, falta de concentración y un etcétera muy largo.
La repercusión social y en la propia salud que estas consecuencias pueden tener para la persona que padece problemas de sueño o insomnio, hace que las farmacéuticas estemos en una posición crucial para detectar estos problemas, asesorar, acompañar y realizar un seguimiento del tratamiento eficaz.
Existen numerosas herramientas de detección de problemas relacionados con el sueño que las farmacéuticas podemos utilizar para ayudar a mejorar la salud del sueño de estas personas:
- Diarios de sueño
- Cálculo del SCI (Sleep condition Indicator)
- Terapia cognitivo-conductual para dormir, basada en las recomendaciones de higiene del sueño
- Revisión del uso de medicamentos para el sueño
- Seguimiento farmacoterapéutico del tratamiento para el sueño
REFERENCIAS:
- Sleep Fact Sheet. Pharmacist support. Accesible online en: http://www.pharmacistsupport.org/fact-sheets/sleep-fact-sheet/
- El mayor problema en los trastornos del sueño es la falta de diagnóstico. RTVE.es. Artículo accesible online en: http://www.rtve.es/noticias/20130314/mayor-problema-trastornos-del-sueno-falta-diagnostico/617320.shtml
- Sociedad Española del Sueño http://ses.org.es
- Día Mundial del Sueño: http://www.ses.org.es/dms.html#.U28UKsdA8lI
- http://www.nhlbi.nih.gov/health-spanish/health-topics/temas/inso/causes.html
- Wilson et al. (2019). BAP consensus statement on evidence-based treatment of insomnia, parasomnias and circadian rhythm disorders: an update. Journal of Psychopharmacology, 33(8), 923-947.
- Trauer el al. (2015). cognitive behavioural therapy for insomnia: a systematic review and meta-analysis. Ann Intern Med 163(3): 191-204.

